No quiero amordazar el sentimiento
menos la palabra certera
que nace en el fragor del tiempo
que nace en la mirada entre claroscuro
y pende de un hilo inexacto
ese por donde se alojan
las preguntas sin respuestas
la comprensión de lo insano
que todos los días por una senda ruedan
de ese desquicio no prenderme
ni menos cultivar su rostro de fiera
abrir la voz del cristal maduro
que brilla en el fondo de una ruta nueva
y asirme al aire en rosa y espina
fragancia de las auroras plenas
dejar en el crisol templar mi alma
para que se pueble de todas
las azules estelas
carrusel de vida donde alumbra
la luz verdadera.









