Sabiendo que ya no estoy en este suelo
sino en la morada de cielo y de agua azul
donde todos los días maullo al amanecer
y así sé, que tu hermano
el de las manos acariciadoras
ya no estás en soledad...

Una gatita amorosa y llena de pelos, fue la que vivió por 15 años con mi hermano Eduardo, quien adora a los animales, como seguidor de San Francisco de Asís, es que ama con todo su sentir a estos pequeños "hermanos" como él les dice.
y obvio que sufre profundamente,
cuando uno de ellos se les va.
Guakolda, fue la última gatita hija, de su anterior gata Perla, que adoraba, de hecho era el vivo recuerdo de ese otro felino.
A mi también me toca un poco, pues recibí siempre sus arrumacos cuando iba a casa de mi hermano de visita, en realidad no tengo paciencia para criar un doméstico, pero igual los aprecio.
Así que, en nuestro recuerdo permanecen inalterables las travesuras de la gatita y que fue compañera amorosa en los cambios drásticos que tuvo en su vida familiar.
Gualkolda , llenó los espacios vacíos de su corazón, de eso no me queda dudas y comprendo mejor ahora, el por qué mi hermano Eduardo ama tanto a sus animalitos domésticos.
Meulen/2026.-





Se les quiere porque se convierten en uno más de la familia.
ResponderEliminarUn abrazo y buen día, Meulen.
Tocaste mi cirazón, Meulen, con esta entrada.. Qué maravilla tu sentimiento...
ResponderEliminarSi tienes una foto de tu hermano con su gata me la envías por favor y la subo al Gaterío...
Respecto de "Amado Bob" puedes escuchar el podcast igual en youtube. Sólo se ve esa foto pero la historia se escucha por 23 minutos y 48 segundos...
Muchas gracias. Abrazo hasta vos!!
"Amado Bob"
ResponderEliminarhttps://youtu.be/yeBZGRTj95Y?si=ND-h-rjtyTfeIGHm