No olvido que el sol
duerme en el mar
como el río azulado...
y el pez girasol de entraña viva..
Sin embargo
pese a su libertad
no puede ir más allá
que el horizonte
de mis ojos dormidos...
Meulen/2026
Blog de escritura hurga por los senderos del ser humano, emociones, sentimientos, pensamientos, y sobretodo de mi fe cristiana , lo que hace el camino de mi vida.
No olvido que el sol
duerme en el mar
como el río azulado...
y el pez girasol de entraña viva..
Sin embargo
pese a su libertad
no puede ir más allá
que el horizonte
de mis ojos dormidos...
Meulen/2026
Celebro que el día se duerma abrigado en los brazos fulgurosos del Creador.
A ella tantas veces la vi, detenerse ante de ingresar al sitio de la cosecha y persignarse, elevar una oración, a veces se descalzaba y así también nosotros sentíamos el suelo vibrar bajo nuestros pies, en seguida nos hacia un gesto y comenzábamos a sacar los mejores frutos, ella vigilaba que nada se estropera, el renuevo no se toca, menos los frutos verdes, eso queda para las aves, decía: ellos nos invitan a nosotros a compartir el alimento y el trino de los pajarillos nos acompañaban.
Todo era entre travesuras, juegos,aventura y deber...debíamos completar nuestra cuota de cosecha para darnos a jugar en medio de los matarrales, persiguiéndonos en correrías de niños y niñas que a veces quedábamos atrapados entre las zarzamoras y rompíamos prendas y piel...a veces el llanto, otras el aguante para seguir corriendo y tomando aire y placer con los bolones de las dulces murtas rompiendo en nuestra boca.
De otras historias, como esta, se mantiene lo vívido; tal así, como esa vez que cerro arriba, donde la luz se hacía limpia y la brisa traía el rumor de la altura. Al doblar un arbusto, la vio: un balai de culebras dormitando entre hojas y murtas. Sin un grito, ella echó a correr montaña abajo. El terror la hizo veloz como un espectro; nosotros, extraviados, nos dispersamos. En el silencio que siguió, la veneración al bosque se quebró. Cada uno, guiado quizás por el eco de sus pasos, encontró solo el camino de regreso y aquel lugar quedó vetado para ella.
Muchos años después, seguimos en lo mismo con algunos nietos y mi hermana, yo estaba lejos, igual que mi hermano, más nunca olvidamos esas aventuras y recordamos siempre el milagro de la fruta del bosque que aún llega a nuestras mesas y que a veces aunque el temor nos atrape, debemos volver a beber del bosque su dulzor y velar por su cuidado.
Del mar
tanto azul
tanta agua
que volvió
el pez dormido
a descansar en mis brazos
de luna plateada...
Despertaremos otra vez
al amparo del sol naciente.
Meulen/2026
Buscándote
en la tarde del olvido
te encontré
durmiendo
en la flor
de la madrugada....
Entonces la nostalgia
solo fue brisa ligera
al fin la cascada resuena
al compas del titilar
de las estrellas!
Meulen/ 2026