¿Cómo se ha quedado sola
la pálida doliente
mustia, ensimismada
respirando último suspiro
cuando se comprende
que ya no hay otro signo
que a sus amaneceres de lago
de huerto silvestre
ser estropeado
rendido al dolor
ya no regresará a ese verdor.
¿Así quedan solas las alma
en su hora décima?
hora de la muerte, desolación
lejos de esplendores y fuego
campo abierto
las mañanas hambrientas
destiñendo su gracia frente al sol…
¿Cuánto de ese ver último el alma conecta?
tantos sueños vividos y rotos
marcaron el camino de tus ojos
y tu sangre
ahora desalojada de ese furor
ya no hay tempestades acumuladas
en este atardecer muriendo
como muere la tarde
doblada en el silencio
como se dobla el junquillo
al azote del ventarrón.
A pesar de eso entre lo duro y amable
se vislumbra un respiro, un instante
clamores de ojos, racimos de besos
que en ti anidaron sustancias de la vida
semillas enraizadas que seguirán florecidas
así no morirán tus sueños de amapolas
bañados de agua de río y lago soñante
donde quedaron anillados tiernas caricias
se dormirán al concluir el día
guardadas en tus manos blancas
todo el dulce amor
sed calmada al que llora la ausencia
encadenada memoria
perpetuada en la estirpe
y así
el otro mañana floreció.
Meulen/2026
















