Y a pesar del arrepentimiento...
y el silencio inevitable
El amor es la fijación de todas las partes
Blog de escritura hurga por los senderos del ser humano, emociones, sentimientos, pensamientos, y sobretodo de mi fe cristiana , lo que hace el camino de mi vida.
Y a pesar del arrepentimiento...
y el silencio inevitable
El amor es la fijación de todas las partes
Te atisbo desde lejos
flor del tiempo
acompañas horas de silencio
horas de encuentro
luz de arcoíris de luna
flotando en el firmamento
flores de citrino
vibrante en la materia
cara oculta
de la auténtica inmensidad
y viene a dejarme
entre alas azules
el misterio
y la dicha
reencuentro en el cirio
serpenteante
ilumina los escondijos
de la desafiante oscuridad...
Meulen/2025
¿De dónde
has venido
que ya no
regreses?...
de polvo
hilaron tus hebras
y lo divino
en un soplo
se quedó en
tu corazón
los años se
encadenaron a tus pies
que nunca
descansaron
pocas veces
elevaste
tus ojos al
cielo
y agradeciste a tu Creador
cada día despertabas
con el sol
en tus ojos
el aire, el
agua
aún los
trinos de las aves
entretejían
sin prisa
entre
capullos de flores y frutos
su plegaria
al Hacedor
Ya se
acerca el tiempo
de las
manos retorcidas
los dientes
desgastados
el ojo que
no ve
el cansancio
toma tus horas
y aún no
despiertas
sigue el
hombre
su camino sin después.
Ahí va con
su casa
a lo eterno
el vaso de
oro roto
la fuente
bajo tierra se secó
lo que fue
polvo
vuelve a su
origen
¿acaso
tuviste un instante
para
agradecer a tu Dios?
Antes del polvo
una palabra basta: gracias!
Al sol que besó la
frente
al agua que no pidió nombre
al canto oculto
de lo que fue sagrado.
Que el alma no parta
sin mirar hacia dentro
reencontrándose
con su Creador.
Meulen/2025
Atardece en el campo, bajo el manzanal, se viene el recuerdo, de la niña que se columpia en la arboleda, sintiendo el olor de los manzanos, su carne madura entrega su dulzor por toda la tierra, abajo los pequeños cerdos corren a comer la fruta, que ella le va entregando desde los canastos maduros de las ramas de los manzanos.
Mira a lontananza a través de las hojas de los tupidos árboles, en realidad es una excusa que usa cada tarde para vigilar el horizonte, allá por los tranqueros, a ver en qué rato aparece en el paso el sombrero gris del abuelo, emponchado en una manta de lana plomiza, que resalta sobre los pastizales del predio.
Así mientras hila sueños azules con los cantos de los zorzales y lejanas cachañas, la niña sigue observando y apenas atisba a quien se asoma en la tranca , se baja sin sentir el raspado de la dura corteza del manzano y sale disparada al encuentro, mientras grita :¡Ya viene el abuelo!
Ella parece volar entre los largos pastos, poco se ve le asomar, a la carrera su pelo negro ondea al viento, el abuelo le sonríe con esa risa mágica que le hace pensar que es un hado venido del bosque a convidarle algo sustancioso, la reliquia de una cosecha, que siempre ella es la primera en ver como: moras, callampas, changles y los huevitos pardos de perdiz.
Detente ahí-Antigüita- le dice el abuelo- traigo cosas buenas e increíbles y ella se detiene en seco y espera con el corazón latiendo a mil y la llama del amor abrazando al viejo hombre encanecido y curtido de los años que lo admira ahora, como ese gran cacique que ha visto en alguna pintura, con su semblante tostado y duro, sus brazos fornidos y sus pies desnudos besando la tierra.
Entonces él, despliega la manta sobre el suelo y le hace entrega de su cosecha del día, la niña abre sus ojos incrédulos- ¡huevitos azules! - grita -¡ que cosa más linda abuelito!-el anciano sonríe otra vez y dice - la señora perdiz te los comparte, no todos porque en su nido quedaron muchos. El asombro la mantiene quieta tomando temblorosa esos regalos y los besa con ternura, sintiendo el temblor de la vida entre sus pequeñas manos.
El abuelo está contento, ha entregado a la niña sus obsequios y ella le besa el rostro y lo abraza, en gratitud, mientras hace un bulto con las cosas, la toma en brazos y le dice, en la casa te daré otro regalo.
La niña no resiste a su espera-¡ por favor ,entrégamelo ahora!- él accede y desde su bolsillo saca algo , luego abre la mano y lo deja ver , un escarabajo de bosque que reluce mil colores a la luz, la niña cae extasiada en un solo grito, le dice: -¡abuelo has traído el arcoíris del cielo, has conseguido la luz del sol!
La noche cerrará sus ojos y la niña no descansa, en su mente brillan los huevos azules y en sus manos el escarabajo se duerme con ella, mañana debe devolverlo a la tierra, mientras sigue observando como la luz del cielo se enciende con los rayos de la luna llena...lo deja en la ventana para verlo mejor, al otro día comprenderá que él se ha ido, por vez primera supo que ellos tenían alas y que en las noches volaban.
Ella no lloró y ayer como hoy por su corazón vibrante y al paso de los años, la niña sigue contando huevitos azules y volando cada noche en el rayo de luz que deja la cantauria.
Meulen/2025
El árbol
sin hojas enfrenta la aurora
una
avecilla llega a sus desoladas ramas
se queda
observando al anfitrión
-¿Qué mal
habrá hecho éste que está seco
sin hojas
en sus cepos
sin sustancia
de colores
mirando el
brillo del sol?-
La avecita
revolotea
burlona entre
los ramales
nada le
impide jugar
entre secos tallos
sigue el
ave picoteando
al ramaje
sin nada
-Ni sabor
tiene-
dice el ave-
¡Qué pobreza
Tiene este
corazón!-
El ave de
tanto volar sin sentido
en medio de
las brozas
ni cuenta
se dio
que hay
muchas rotas por los vientos
trozadas
algunas cual espadas
las que el
ave pequeña no vió
en un vuelo
rasante sin control
su pecho
atrapado quedó…
El ave
canta al viento su trino
el grito de
su dolor
nadie le
escucha su débil voz
solo el
viejo árbol lo acuna en silencio
mientras las
plumas nuevas vuelan
el frutal le abre la tierra
y lo guarda
en sus raíces lejos
de algún
depredador…
La sangre
vertida del pequeño corazón
va al
centro de su sangre
para primavera
nacer
en brotes y
flores de ciruelos
que al reventar
el fruto maduro
en los
labios del jardinero
siempre alaba
a este árbol
por su
fruto tan rojo y dulce
que sabe a
miel de una sustancia
solo venida
del buen amor.
Meulen/2025.-
Observando a lo lejos
el mar rizado en la bahía
gusto a sal y algas al amanecer
durmiente en la roca
el ave medita
su vuelo pensado
desde antes de nacer...
¿En dónde es qué brilla más el sol
cuando descansa en las olas?
¿Dónde esconde
la ballena su cola
y su suspiro de agua
lanzado hasta la luna
en noches de luz plena
cuando pipiles y focas
duermen acurrucados
en el peñón?
¿Por dónde se hunde la barca
que se llevó a Manena?
¿Quién sabe a qué lugar llegó?
por esa tierra desconocida
en busca del pan y del amor
y que de a poco
a los suyos les devolvió.
El día abrió sus brazos
y ella ya no espera
abre sus alas y vuela
el cielo le llama
al azul infinito
ese por el cual un día
se fue lo amado
y nunca volvió…
La tarde cierra sus ojos
y quizás en la madrugada
un testimonio brille
en el firmamento
cual estrella renacida
en el campo del fulgor.
Meulen/2025
Despierta el día
con su vestido de oro
por el campo encendido
el jardín madurando
perfumes de nardos
rosas y alelíes.
Despierta en mi amado
que la llama del cirio
busca la tuya en el sinfín
que tus besos saben
a granada, a miel
y tan suave como aloe.
Que tus ojos son tan claros
en el reflejo
sobre la gota de agua
en su intenso fulgor
y vienes a dejarme
una sonrisa ancha
y fresca cuando
te asomas a la puerta
de mi huerto en flor.
Ven amado , no temas
ven a beber tan intenso
la sustancia de los pomares
que en mi boca sustentan
la copa de su dulzor.
Despierta el día amado
lleno de trinos renacidos
que sigo viviendo contigo
en la plenitud , en la confianza
de lo que me das cada día
por tu auténtico amor.
Meulén/2025
¿Adónde te fuiste amado?
si contigo
era la ambrosía
días de
nubes rosas , de frutos maduros
el pececillo
brillando en el río
la perla
entregada en mi mano
noches de
lunas negras
buscando luciérnagas
despiertas
mañanas columpiándonos
en los
hualles frente al sol.
¿Adónde te fuiste
amado?
que mi alma
siempre conversa
a la luna y las estrellas
preguntándole
por vos.
Todo es
silencio despierto
en medio de
la aurora
ahí justamente
es donde
te vuelvo a encontrar amor.
Meulen/2025