Eran tiempos de dureza e implacable designio...
tus ojos señalando la lucha, enfrentando el dolor
a los míos sangrantes de presagios oscurecidos
sosteniendo un hilo del cerezo en flor...
y los cuerpos negados a ese sino
temblorosos en la dura opresión
Justo ahí el mendrugo de pan rodando por el suelo.
una gota de sustento para existir en la impacable prisión...
de mi boca recogida por la tierra a tu boca hambrienta
Acaso fue el último gramo que vertí en tus labios.
antes de ser atravezado por el filo sentenciador...
Entonces se abrió el cielo del cadalso.
y por mis manos a las tuyas
el cerezo abrió su copa y nos acunó...
Meulen/2026



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