Vienes y te vas en las olas
estallando en la roca
suspirando en el viento.
Vienes y te vas por el confin salado
por la escama del pez
el graznido del ave.
Vienes y te vas
en el gusto a sal depositado en mi boca
en la vastedad de tus brazos oceánicos
que atrapa la hora de mi entrega
donde aprendí a encontrarte
por la orfandad de mi pequeño ser.
Vienes y te vas, pero te quedas
albor de un nuevo día
el árbol tiembla
ha brotado una nueva primavera
y bajo mis pies desnudos
te quedas al fin
engranaje de mi percepción
bebiendo del azul
su infinita trascendencia.
Meulen/2023
Salmos 126:2- Entonces nuestra boca se llenó de risa, y nuestra lengua de gritos de alegría; entonces dijeron entre las naciones: Grandes cosas ha hecho el SEÑOR con ellos.














