
(foto Paul Blackbum)
(Fragmento del poema "El Mar", escrito en 1987)
Mar de la materia que siembras flores
mar de la ciencia que entregas nombres perdidos
vientre saturados de corales y peces
llamarada mágica del hombre
que salió a buscar su destino
y aún no lo encuentra
entre tanta redondez
perdió la razón del signo
Tú eres aquel que me persigues
por el que perdí la razón
conquisté caminos desconocidos
el mar que le habló a mis venas
que corrió por mi sangre
como río desbocado
y que solo mostró una partícula de su infinito
Mar que duermes tranquilo
esperando la venganza
que se azota en las rocas furibundo
tratando de convencer día a día de su existencia
del inicio
donde nació la partícula de sal
que lo hizo líquido
sin consistencia
donde está el vientre primigenio
que le parió en el grito cósmico
de flores frágiles y violentas
de monstruos
de marañas de cabezas adheridas a su piel
de fuegos
que en estallidos de luna creó la montaña
plantó hijos
que se alzaron en busca del abrigo del sol
caminantes aún buscando a tientas el sino...