El día despertó alegre como cada mañana, Manena bajó de su
cama muy de prisa, ese día sentía que debía ganar en levantarse , a todos los que habían ese
rato aún en cama, porque el tío ya se había ido a trabajar y ella tenía
chance de salir sin ser descubierta.
Salió en puntillas por la cocina y tomó la salida, era
pequeña de unos cinco años, pero sabía a donde quería llegar. Estaba ya afuera
de la casa y emprendió el camino hacia el río, pero no iba hacia él sino más
lejos, el Turpín le salió al encuentro y ella lo hizo a un lado, de la nada
apareció el pato Copetón, que siempre la perseguía por el patio para
comer de su mano mendrugos de pan.
La niña habló bajo como si la fueran a oír desde dentro de
casa donde todos dormían:_¡Aléjense, no estorben! Que me voy a ver a mi mamá- en realidad su madre trabajaba en la casona cercana , pero había que seguir un
camino largo, pasando tranqueros con alambrados, un monte pequeño e intimidante,
donde decían vivían duendes y un camino vecinal donde transitaban pesados
camiones de lastre y otros vehículos que corrían por ese lugar.
La pequeña no se amilanó y emprendió la marcha, con un palo
en una mano rumbeo por el sendero conocido sin pizca de temor, más el perro la
antecedía como que anteponiéndose a su marcha , pero ella fue insistente y
siguió, el pato iba detrás, parecía gritarle :devuélvete, devuélvete!,
pero ella no escuchaba ,más que los latidos de su pequeño corazón y el querer
estar un momento con mamá.
A ella le pareció horas caminando , se enganchó de la cola
del perro para guiarse mejor , mientras el pato lo seguía con su paso lento y
comiendo gavillas de pastos de vez en cuando.
La fugitiva llegó al último tranquero para llegar y lograr
su hazaña y siguió por el camino vecinal, el perro la guió por las orillas donde no
venían vehículos y en eso de pronto a galope apareció un campero de esa
comunidad, la reconoció y le dijo que esperara, la casona estaba cerca y fue
por la madre , que la recogió en sus brazos y mandó a avisar a su hermana que
la niña había llegado a ese lugar. La tía venía ya tras ella en ese rato, la
angustia reflejada, pensando que tal vez la niña al río había ido a parar.
Turpin y Copetón fueron famosos en el pueblo, porque
acompañaron a la niña hasta su destino final. La pequeña comprendió que no
debía salir nunca más sola y que siempre que necesitara irían donde ella quería
, además que su madre casi todos los días la venía a visitar.
Meulen/2025

Hola magda, q relato tan tierno y entrañable. La inocencia y la determinacion de la pequeña me conmueven, pero lo que mas me emociona es la lealtad de Turpin y Copeton, que parecen comprender mejor que nadie la importancia de acompañarla y protegerla en su aventura! :)
ResponderEliminarUn beso, buen finde.
Carolina
Eliminarme gusta recordar cosas de la niñez...me crié en el campo
desde niña fui aguerrida , eso se demostró en esa hazaña
pero lo mejor fue quienes me cuidaron.
Un abrazo.
Muy intenso al hacer pensar todos los peligros del camino. No bueno que hubo final feliz.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Sara
Eliminaren esa época la maldad no era tan tangible, o aterradora comoe s hoy
y si el final fue así...
Gracias.
Me encantó la fidelidad e intuición del perro y el pato, que la siguieron hasta el final...Una historia preciosa, que posiblemente sea real...Muy bien contada, amiga.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y admirado, Meulén.
María Jesús
Eliminarpues si es una historia de mi niñez, pero creeme que era más pequeña...
una vez escuché a mi tía decirme que me habia escapado
pero nada más...de adulta en sueños me vino una visión de ese día,
era muy pequeña y si me vi afirmada de la cola del perro y el apto
bueno eso es la invención , porque criaba patos...ellos me seguían al rio
en fin...creo que escribí de ellos en otro relato...
Cosas de niña que reflejaba mi espíritu de aventuras sin dudas...
Te dejo un abrazo grande!
Melancólico poema. Te mando un beso.
ResponderEliminarCitu
Eliminares un relato de algo que viví cuando niña...claro
contado en la voz adulta...
abrazo.
I really love this story, Meulen.
ResponderEliminarLinda
Eliminarmuchas gracias por leer y comentar.
Acabo de leer en tus respuestas a otras personas que forma parte de una antigua vivencia tuya de pequeña, cosa natural ya que con esa edad no se valora el riesgo y muy bonito y natural el que quieras darle una sorpresa a tu madre, pero, aunque fueran otros tiempos el peligro siempre está ahí...así que imagínate el susto de tu tía cuando te echó de falta en la casa, y lo que tuvo que pasar por su cabeza; y te puedo dar fe de ellos porque yo perdí de mi vista a uno de mis hijos con cuatro años, y aunque pudieron ser entre cinco o siete minutos, para mi fue una terrible eternidad.
ResponderEliminarTe ha quedado tu relato como un bonito cuento, a la que yo le añadiría la moraleja del hilo tan fino que hay entre la inocencia y la imprudencia, y que los responsables siempre somos los adultos ya que tenemos el deber de ser sus guías y protectores.
Un fuerte abrazo, amiga Magdalena. Y se me olvidaba también decirte la cara de sorpresa y preocupación que tuvo que poner tu madre, cuando se enteró que andabas cerca.
Manuel
Eliminara decir verdad, no recuerdo bien esa edad, era muy pequeña, por ello no cavilaba seguro todo lo que inquieta no? y si era peligroso, vivía orillas de camino inter-rural muy concurrido, orilla del río, pero a este aprendí conocer desde niña...en fin a una edad temprana , la noción de un niño o niña por el querer primario es irrefutable, seguro debido a ello fui en esa aventura y mi comprensión del peligro también , es que después no hubo escapadas así, pero el querer estar más cerca de mi madre era lo que me llevaba de seguro a buscarle, después afortunadamente vivimos todos en familia cuando ella optó por reunirnos y tener nuestro hogar propio, en todo esto recuerdo al perro, él estuvo hasta muy grande con nosotros , era muy lindo ese perro y siempre lo recordamos con cariño , se llamaba Turpín.
Muchas gracias por leer y comentar por aquí.
Buena semana por allá.
Um belo conto! 👏👏👏
ResponderEliminarBoa semana 😘
Gracinha
Eliminarasi es , los animales son fieles compañeros y ayudan a los niños .
Ternura, magia y pureza en tu relato... De tu sello tan personal, Meulen.
ResponderEliminarAbrazo tan admirado como agradecido!!
Carlos
Eliminargracias estimado, es un relato semipersonal...o más que eso ja!
como sea uno de pequeña tiene muchas aventuras y ya he escrito varias de esas por aqui , historias que tienen pleno significado en lo personal , adornado con lo tintes del que escribe , ya sabes.
Tengas una semana muy feliz!
Muita ternura e dois amigos fiéis. Uma menina determinada e aventureira.
ResponderEliminarFez-me lembrar um dos meus filhos com até menos do que a idade da menina: um dia, sem dizer nada, saiu de casa sozinho para casa dos avós a dois quilómetros de distância :)
Beijinhos e boa semana!
Fá
EliminarPues si es mucha la osadía de la pequeña, pero gracias a esos amigos pudo avanzar ...gracias
Holaa, Meulen, preciosa y tierna historia, tú tan chiquita y aventurera, corriendo peligros. Me ha encantado, más que nada por ser realidad y saber contarla. mi felicitación, amiga.
ResponderEliminarTe dejo mi abrazo agradecido y colmado de bendiciones.
Se muy muy feliz.
Marina
Eliminarme gusta los animales ...creci en el campo y bueno de esas y otras aventuras coseché por mis andanzas campesinas...
gracias.
Muy llena de ternura tu historia de hoy
ResponderEliminarAbrazo
Isaac
Isaac
Eliminarmuchas gracias por tu comentario.
Que lindos recuerdos Meulen, me encantó leerlos. Un abrazo.
ResponderEliminarTeresa
Eliminarde esos regalos
lindos recuerdos se guardan desde la niñez vivida.
Abrazos.
Que bonita historia. Una niña muy valiente y sus acompañantes encantadora compañía que no la dejaron sola.
ResponderEliminarUna ternura que resulta más si tiene algo de tus vivencias.
Me encantó Meulen.
Un cálido abrazo.
Elda
Eliminarasí es una hermosa historia que tengo desde mis recuerdos.
Gusto de verte.
Un brazo
Boa tarde Meulen,
ResponderEliminarUm conto magnífico que me pareceu ser, pela forma de escrever e pelo conteúdo, autobiográfico.
A criança que queria ir ver a sua mãe e nada a detinha! Era forte e corajosa!
Seria a Meulen?
Um beijinho e bom fim de semana.
Emília
Emilia
Eliminarasí es una historia de mi niñez...
de esas cosas se forjan el caracter para el futuro.
muchas gracias
Um Conto de encanto! Toda a verdade sobre o que move a Alma.
ResponderEliminarTernura, Amor e força.
Lindo, Meulen.
Beijo,
SOL da Esteva
Sol
Eliminareso es, creciendome con los animales aprendí a amar la naturaleza
y con ello nacen las mejores historias.
Abrazos.
Que linda e terna história.
ResponderEliminarUma menina determinada e corajosa com dois preciosos amigos.
Doces memórias.
Abraços
María
Eliminarenseñanzas que dejan huella.
gracias.