Naciste del mortal silencio
donde te dejó un día de esos
la fría madrugada
tras los cristales sin luz
de ausencias sin motivos
sin palabras...
llegasteis a recoger los destellos finales
de la celeste esperanza...
y supisteis al caminar
fuego, frío, risa ,dolor
que te dejaron desnudas las manos
y el corazón desmembrado...
por las añoranzas...
los días parecían siglos
resbalando por su espalda
la tristeza la dejó curva
encaneció tu sien
y enmudeció el trino de su garganta...
Ahora aquí...
frente al mar infinito
descansa su desnudez impalpable
destella luces azules de madrugada
pez-ave del amor
¿y la soledad anida en tus entrañas...?
observas por los cuatros puntos cardinales
eras invernales
pálidas mañanas
cansada
traspasan de hielo la huesa
despojada, solitaria
Mas ...al ver que, aún al este sale el sol
temblorosa , no resiste más su piel
y de una vez te deshaces
como niebla huida de la montaña
cuando despierta por la tierra
el rayo fulgurante del alba
y te haces al fin elemento
amalgamando la nueva sustancia...
Mujer que naciste al sol
al fin te elevas a su gracia...!