viernes, 5 de junio de 2020

Salvado por un pelo




Resulta que a orillas de una calle cerca del mar, andaba merodeando un grillo rojo, que presuroso se asomó a la luz del día del atardecer, para ver si encontraba,alguna hierba o su manjar preferido , los caracoles.Como ya era semipenumbra y gusta de la tarde y noche ,sale entonces con sus antenas a olisquear el alimento , muy cauto, para que no le descubra algunos de sus enemigos que le buscan a él.

En ese estaba absorto de ir tras  su comida, pero antes lo pensó mejor ,como era tiempo de juntarse con una grillita, prefirió preparar sus alas y lanzar al viento su canto alado, a ver si tiene suerte para dejarse oír entre tanto bullicio de la ciudad , para colmo empezó de pronto un viento recio que venía del mar, que siempre ocurre lo mismo y el pobre insecto no tiene más que armarse de paciencia y seguir en su empeño nupcial.

De tanto empeño que hacia ni cuenta se dió que lo estaba viendo un gorrión, que semidormido entre los pastos ,al oír el canto enamorado, no desperdició el momento de poder zamparse al bicho.

El grillo seguía cantando embelesado, su corazón encendido ya no paraba de cantar y entonces , por ese reflejo instintivo de vida , se dió cuenta del peligro y como era grande la ventolera , apreció que venía entre ella revoloteando una bolsa verde y pasó rauda a su lado, el grillo da un salto, cae dentro de ella y el pájaro que venía decidido a cazar al insecto de un golpe cae a tierra y el grillo se fue volando en la bolsa, en un remolino de viento que lo dejó sobre las nubes que lo arroparon y lo tienen retenido para que les cante en las tardes y puedan dormir  enrojecidas y amarillas , porque el grillo rojo les da esa manto reluciente que el sol les regala en cada atardecer.-

Meulen/2020

18 comentarios:

carlos perrotti dijo...

Ya las bolsas al viento se han transformado en personajes de tus cuentos, Meulen...

Abrazo inmenso.

Mª Jesús Muñoz dijo...

Muy inteligente el grillo, que ahora ocupa un lugar especial entre las nubes.Su canto ha ascendido al cielo y ahora es un gran tenor, Meulén.
Mi felicitación por tu creatividad, que ha conseguido dar a las bolsas de plástico una mejor utilidad.
Mi abrazo y feliz domingo,amiga.

Os olhares da Gracinha! dijo...

Gostei de ler!!!
Bj

Teresa dijo...

Me ha gustado mucho Meulen. Muchos besos.

Meulen dijo...

Carlos

Así es y quedan otros interesantes relatos...

gracias

Meulen dijo...

María Jesús

A mi me gusta pensar que el grillo sa esos rayos de color granate que muy rara vez se ven por aquí.

abrazo.

Meulen dijo...

Gracinha

gracias que estés bien.

Meulen dijo...

Teresa

que bueno que se sienta muy bien!

Buscador dijo...

Un relato muy tierno como todo lo que escribes.

Un beso

A. dijo...

Que relato más tierno Meulen! Nunca he visto un grillo rojo, pero de niña solía coger los grillos del campo en mi mano... Donde vivo tengo la suerte de estar cerca de la naturaleza y no hay noche que no los sienta cuando todo queda en silencio.
Besitos y buen día amiga.

Julie Sopetrán dijo...

Cuánta creatividad, amiga. Fascinante! Ahora, me acordaré de tu grillo rojo cuando los escuche cantar bajo mi ventana... Genial! Besos, amiga.

Ailime dijo...

Muito obrigada pela sua visita ao meu blogue.
Gostei desta história muito bem contada.
Um beijinho e bom domingo.
Ailime

Meulen dijo...

Buscador

gracias por comentar

Meulen dijo...

Ani

si hay grillos rojos y los de mi jardín son bastante grandes de diré...jejejje
gracias.

Meulen dijo...

Julie

Así es viven cerca de las ventans, será que les gusta cantarle a las mujeres humanas??

jajajaj. que cosas !

Meulen dijo...

Ailime

Gracas por llegar hasta aqui
binevendida y seguimos leyendo.

Tesa Medina dijo...

Por una vez, Meulen, al menos para el grillo rojo, esas bolsas de plástico que nos invaden fue gozo y no desdicha ni pesadilla.

Que delicioso cuento, tan bien relatado que visualicé la escena de principio a fin.

Y ya con el dibujo me enamoré de este grillo con ansias de amor.

Un abrazo,

VENTANA DE FOTO dijo...

Me ha encantado mucho este relato y sobretodo su final.

Su canto es ahora escuchado, desde las nubes, por todos los rincones de la tierra.

BEsos