sábado, 28 de junio de 2014

Lo fecundo ...



Cabalgo tu desnudez 
deshecha en el agua 
en el rayo 
un palpito fecundo 
la suave belleza del rizo azul 
abrazando todo el mar...
en el rostro de la luna
el resplendor del día y de la noche
al unísono invocando
el aleteo profundo del corazón...
la gota de sangre 
ensamblada de sal...
y en tu estremecer convencida
estallando en chispas encadenada
por las rocas y el largo sonido
del viento hablando la vida
como antes , como siempre
recordándome de donde vengo
en esa gota de su sal...
y otra vez mi sueño encendido
despierta en esta orilla 
navegando esa desnudez infinita
el grito fecundo 
la voz primordial!

Meulen/2014


2 comentarios:

Mª Jesús Muñoz dijo...

Me encanta ese despertar con la naturaleza, cabalgando en la luz, a la orilla del agua, sintiendo su sal y su inmensidad, amiga...La naturaleza nos renueva y nos impulsa, tu lo sabes bien y dejas constancia de ello, Meulén.
Mi felicitación y mi abrazo inmenso por tu buen hacer y tu amistad.
Feliz domingo.
M.Jesús

Meulen dijo...

hola mi querida amiga M.Jesús
un poema muy bello para mi
que surge mirando ese atardecer...pero surge además cuando viajé a Valparaiso y vi lo mismo ...entonces la vida se une y se hace una sola en su sentir...