Por las calles amplias parece correr la vida
pero es un río sin sangre , ni agua viva
miles corren presurosos sin detenerse en nada
en busca de una vana satisfacción
lejos muy lejos si acaso alcanzan a ver
la arista deshecha de un sueño roto
si acaso un día se detuvieron para oler
la sustancia de una humilde flor
o ver el sol despertando en la madrugada...
Ellos no comprende aún
que la sal del mar está tan cerca de sus manos
así el corolario maduro del bosque en su esplendor
sustento de la vida misma que se abre paso
a pesar de todos los silencios
y la desesperanza que rielan por las calles
atestadas de almas en cautiverio
voces que solo cantan y se entregan al desamor
y después si acaso gritan su desespero
por una esquina vacía
vacía como queda la calle sin luna
dejando paso a la nada y a la deshumana concepción
A pesar de tanto silencio y abandono
quizás un mañana existe tras la puesta del sol...